El límite de la libre expresión e información veraz, nos abre mas la brecha a la ignorancia .Siendo así ¿Qué medidas podemos tomar frente a ello?; ¿Acaso la educación es un camino fiel para llegar a evitar el crecimiento de esta problemática?
Con respecto al consumo de los medios de comunicación masivos, los receptores somos frágiles y susceptibles a la información visual y verbal brindada, ya sea de forma asertiva o incorrecta.
Somos nosotros, quienes convivimos con las cadenas de la tiranía y la codicia, que además, se ha vuelto en un asunto irreductible e inmutable.
Frente a ello, debemos cuestionar nuestra moral .para y hacerle frente a tal echo y, emprender una tarea “educadora”, que nos de bases objetivas y coherentes para desidir, por decirlo de esta manera QUÉ CONSUMIR.
Se requiere información real, sin estigmas, sin mitos, sin cuestionamientos de juicio y de gran equidad social. No obstante, una formación de apoyo para alcanzar un grado de critica y autocritica responsable, que no caiga en simples aditamentos.
Somos nosotros, con el mal uso u abuso, los que fortalecemos esa brecha latente, y nos imposibilitamos en la tarea liberadora, sometiéndonos a la acción del poder publico, de los unos”.
“NO ES NECESARIO PARTIR DE UNA VISIÓN APOCALÍPTICA PARA VALORAR LOS EFECTOS DE LOS MEDIOS MASIVOS SOBRE LA CULTURA COMTEMPORANEA, SINO QUE BASTA CON SER REALISTAS”. ANTONIO MERCADER.
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